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Preparación: Agua tibia, limpiador neutro (por ejemplo, jabón para platos), paño suave o esponja.
Enjuague la superficie: enjuague el fregadero con agua tibia para suavizar las manchas.
Aplicar limpiador: Diluir el limpiador neutro, aplicarlo en el fregadero y dejar actuar durante 5 minutos.
Fregado suave: limpie con movimientos circulares con un paño suave para evitar rayar el esmalte.
Enjuague profundo: Enjuague con agua limpia y seque con un paño para evitar manchas de agua.
Cal: Remojar las manchas con vinagre blanco durante 10 minutos, cepillar suavemente y enjuagar.
Manchas de té/café: aplique una pasta de bicarbonato de sodio (bicarbonato de sodio + agua), espere 15 minutos y luego limpie.
Rayones de metal: evite usar lana de acero; utilice pulimento reparador de cerámica para marcas leves.
Evite dejar sustancias que puedan manchar (por ejemplo, salsa de soja, vino tinto) durante períodos prolongados.
Realice una limpieza profunda semanal para evitar la acumulación de suciedad.
Evite los ácidos fuertes (por ejemplo, ácido clorhídrico) o abrasivos para proteger el esmalte.
Cepillo de nailon suave
Limpiador apto para cerámica (por ejemplo, Bar Keepers Friend)
Paño de microfibra
La clave para limpiar los fregaderos de cerámica es un cuidado delicado y un mantenimiento regular. Siga estos pasos para conservar su brillo e higiene a largo plazo.